viernes, 17 de noviembre de 2017

Aspectos Léxico-Semánticos de la Copla (I)


Notas de la vida de Rafael de León

Hay muchos datos que se desconocen acerca de su vida, posiblemente fue él mismo quien intentó preservar su intimidad sumergiéndose en cierto anonimato, al margen de la vida social de su tiempo, a pesar de ser un hombre de buen trato. Nunca le gustaron los reconocimientos públicos, ni fue amigo de las manifestaciones en torno a su obra, por lo que poco de sus escritos hablan directamente de las fuentes o de las claves de su poética, aunque algunos hayan encontrado en su obra un regusto lorquiano. Daniel Pineda Novo asegura que Rafael de León “se ufanaba de conocer bien Sevilla y de tener influencias claras de Dostoiewski, Lorca y Antonio Machado”.

El último aliento de Cora James (II)


Las viejas mansiones en la desembocadura del río Connecticut, en el estrecho de Long Island, se conocen de toda la vida. La propiedad de Cora James linda con la de las supuestas vecinas lesbianas. Así es como ella las nombra. A su juicio, la que fuera una prometedora mañana de un soleado día primaveral, inevitablemente, se ha convertido en una amargura, por culpa de una de las vecinas lesbianas; Margue Peabody, para ser exactos.
-Margue, no le permito que se inmiscuya en mis asuntos. Tenga usted un buen día –dijo, como hachazo certero, Cora James al despedirse de su vecina en la linde que separa sus propiedades. Ya de espaldas, a paso rápido, el pequeño y ágil cuerpo de aquella octogenaria mujer marcha hacia el porche de la casa. Va despachando maldiciones mientras zarandea el ramillete de flores frescas que lleva entre las manos.

jueves, 16 de noviembre de 2017

La Puerta (XI) Vetusta Marquesa de la Impostura


La primera vez que Daniel P.G. tuvo contacto con el más allá, fue con catorce años. La bruja de su abuela aún reinaba en la centenaria casona familiar que se levanta en plena Vegueta. Y hasta allí fue el pequeño Daniel, con el triste objetivo de prestarse a ser el blanco de las habituales crueldades de la vieja. Nadie apostaría que la adorable anciana que, religiosamente, cruza la calle con su silla de ruedas para ir a misa, es un bicho de la peor especie. Que le pregunten a sus agradecidos pobres, a los que no descuida ni en fiestas de guardar. La adoran. Idolatran a la dulce Doña Marta, esa minúscula criatura de porcelana sobre ruedas, que parece que se va a romper de un momento a otro.

Punto en boca - Lola Flores


Cádiz va diciendo,
que si yo me entiendo,
con un hombre principal.
Y que hasta le exijo,
que me dé un cortijo
de murallas almenás,

Que soy el diablo,
que a la vez le hablo,
a un torero y a un marqués.
Y por la bahía,
viene en busca mía, cada noche
un barco inglés.

martes, 14 de noviembre de 2017

La Puerta (X) Corriente, sufrido y responsable


Lo que quedó de las navidades se celebró en las pobres islas afortunadas con entusiasmo; cualquier ocasión se convierte en la perfecta excusa para el jolgorio. Las calles, ahora sin vehículos en circulación, han comenzado a reverdecer. Ocurrió en la pasada primavera.
Mesa y López, nocturna, luce entre penumbras y Deck the halls. Si hay que escucharla, mejor Nat King Cole. Y de todas sus esquinas, la que colisiona con una ventolera criminal en Calle Galicia. Antes de la serie de épicos desastres que redujo nuestra civilización al polvo y los escombros, y dejó a los isleños sin apenas comunicación exterior, hubo allí una librería muy popular.

domingo, 12 de noviembre de 2017

El último aliento de Cora James (I)


Nando y Helen se conocieron hace muchos años. Comenzaron a salir juntos en la escuela, cuando las hombreras hacían furor. Y siguieron caminos distintos en ciudades diferentes, cuando a gente de todo el planeta le dio por moverse al ritmo de una sola canción, dicharachera y bailona.
No fue una despedida triste. Ambos, uno en Canarias, la otra en Madrid, volvieron a comprometerse con sendas parejas. Y les fue muy bien. Y el mundo siguió girando; y con él, el recuerdo, el bonito recuerdo, del tiempo que habían compartido. Desde entonces, fueron, el uno para la otra y viceversa, la persona cuya opinión tienes en consideración; el teléfono rojo de la esperanza; con quien echar sapos por la boca sin más consecuencias. Todo eso, y más, durante seis años sin verse las caras.
Pero la vida, que -de tiempo en tiempo- se comporta como una caprichosa diva, los volvió a unir. Los chicos no lo pretendían, pero sucedió. Es cosa del destino, dijo la abuela Trini. Parece una película de Meg Ryan, añadió la hermana tonta de Helen.