
Esta es la carta de una
promesa. Esto es un retorno anunciado; anunciado y esperado desde hace siglos.
Nací en las cercanías de lo
que hoy es la ciudad de Kingston (Canadá). Anduve en mi infancia por las orillas
del Lago Ontario. Fui hombre, nacido de mujer, reconocido hurón, tribu de
sangre y orgullo.