Primero llegó el tiempo en
que se cumplió lo esperado, la guerra; la Guerra
Esperada. Semanas después de su comienzo, trajo consigo el progresivo
oscurecimiento del cielo.
Las comunicaciones virtuales
se fueron a hacer puñetas, sólo diecisiete días después de que estallara el
conflicto bélico. Ignoramos qué acontece desde entonces lejos de Canarias, pero
sospechamos que nada distinto a lo que aquí han visto nuestros ojos.
